Martes 1 de abril de 2025
“Volver al silencio del corazón”: Retiro de diáconos fue espacio de encuentro y renovación espiritual
Con un espíritu de profunda oración y fraternidad, entre los días 28 y 30 de marzo se realizó el retiro anual de diáconos permanentes del Arzobispado de Santiago. El encuentro tuvo lugar en la Casa de Retiro Loyola, ubicada en la comuna de Padre Hurtado, y contó con la participación de 40 diáconos junto a sus esposas.
Periodista: Nazareth Quezada A.
La reflexión central fue guiada por monseñor Migone, quien acompañó a los matrimonios en un camino de recogimiento, silencio y discernimiento, profundizando en la vivencia del ministerio diaconal como servicio enraizado en Cristo.
Durante el fin de semana, los asistentes vivieron momentos de oración personal, espacios de silencio, adoración al Santísimo y meditaciones en torno al llamado que el Señor hace a cada uno desde su realidad concreta. Para muchos, fue una instancia de renovación espiritual que fortalece no solo su compromiso con la Iglesia, sino también su vida matrimonial y familiar.
Juan Carlos Acuña, diácono de la Parroquia Jesús Maestro, quien participó junto a su esposa María Olga, expresó:
“El retiro nos lleva a hacer esa reflexión y a encontrarnos con Él, e irnos fortalecidos y ojalá con el corazón limpio. Sabemos que él está trabajando para Dios, para evangelizar, y como familia ha sido un regalo.”
Desde la Vicaría del Maipo, el recién ordenado diácono Alfredo Salas, de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, compartió su experiencia con gratitud:
“Ha sido muy potente. Tiene una pedagogía para enseñar muy poderosa. Aunque no anoté muchas cosas, todo quedó en el corazón, para meditar después en soledad.”
Por su parte, Ricardo Reyes, diácono de la Parroquia Natividad del Señor, destacó el enfoque espiritual del encuentro:
“Es la primera vez que participo en un retiro que nos habla del silencio como lugar de encuentro con Jesús. Muy lindo y muy interesante. Nos ayuda a encaminar nuestro ministerio desde el corazón.”
Este retiro también brindó la oportunidad de fortalecer la comunión entre los diáconos de distintas zonas pastorales, compartir testimonios de vida y redescubrir juntos la centralidad del servicio humilde y orante en sus comunidades.