María Aros, cocinera casa de estudiantes Fray Luis Orellana

María Aros, cocinera casa de estudiantes Fray Luis Orellana

"En 1982 llegué a trabajar a la casa de frailes franciscanos de calle Carmen. Tengo 82 años y he pasado la mitad de mi vida aquí. Comencé viviendo con ellos en el seminario y hoy soy la cocinera de la casa de estudiantes que crearon. He aprendido a vivir con los jóvenes y ellos han aprendido a vivir conmigo. Me contagio día a día de su energía, ellos me dan vida y posiblemente algo de mí les entrego a ellos. Me siento como la abuela de ellos. Con algunos hay relaciones más afectivas, a todos los quiero por igual. Esto lo vivo mucho más que como un trabajo, considero que esta es una misión que Dios me dio y que tengo que cumplir lo mejor posible. No soy una persona de abrazos o cariño, pero todo mi amor lo pongo en la comida, para que esté bien hecha y les alimente. Mientras mi cabeza esté buena y tenga ánimo, voy a seguir acá"

Por Andrea Ruz

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Carlos Mora, laico de la Espiritualidad de la Preciosa Sangre

Carlos Mora, laico de la Espiritualidad de la Preciosa Sangre

"Dadas mis dificultades de aprendizaje llegué hasta octavo básico. Tengo 62 años y desde pequeño he rezado el Santo Rosario, incluso escuchándolo a través de la radio. Llevo más de diez años rezando en la Parroquia de la Preciosa Sangre, de Cerro Navia. No importa el clima, si es calor o lluvia intensa, yo siempre estoy ahí, a los pies de la Virgen entregando mi vida, mi adoración y rezando por todos los enfermos y las personas que necesitan mi oración. Como anécdota me ocurrió que un joven que participaba en la parroquia un día llegó y me agradeció por los rezos: "Gracias a usted me sané de la leucemia", me dijo. Cada vez que viene a visitarme me abraza y entrega su cariño. Toda mi vida he estado ligado a la Iglesia, es el lugar donde encuentro paz, me escuchan y me acogen como un miembro más de la familia. Dios es mi guía y mi amigo que siempre está a mi lado".

Gerardo Parent , sacerdote jubilado

Gerardo Parent , sacerdote jubilado

"Nací en Quebec, Canadá, en el año 1930. Fuimos ocho hermanos. Mi vocación comenzó a los doce años y fui ordenado como sacerdote misionero. Hace 51 años me vine a Chile. Estuve en Traiguén y en la población La Victoria, en Santiago, hasta que en 1976 me hice cargo de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Quilicura. Allí tuve apoyo para construir la Escuela Canadá, en terrenos de la parroquia. Y después, el Colegio San Isaac, en la misma comuna. Más adelante fundé un hogar para acoger durante el día a ancianos de escasos recursos, que comenzó con seis mediaguas. Allí vivo. En marzo del año pasado se quemó toda mi casa y perdí todos mis enseres personales y litúrgicos. Hoy se está terminando mi nueva casa, de madera, y falta reconstruir lo quemado. Como estoy jubilado, aparte del hogar atiendo servicios litúrgicos en las parroquias Nuestra Señora del Carmen, San Alberto Hurtado y Sagrada Familia, de Quilicura. Me da vida cuando veo que me van a buscar a la casa para estos servicios".

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